Tu patrón principal: no hay un único patrón

 

Puede que mientras hacías el test, hayas pensado "depende". Porque reconoces que a veces te exiges más, a veces buscas respuestas y ante otras situaciones, incluso, sientes que necesitas alejarte, evitar o dejar el tema aparcado durante un tiempo.

En tu caso no aparece una única forma de reaccionar. Parece que has aprendido varias formas de intentar sentirte mejor cuando tu práctica del islam empieza a generarte malestar. 

Esto no significa que el resultado sea poco claro. De hecho, muestra algo bastante importante, y es que quizás no tienes tres problemas distintos, sino que utilizas distintas estrategias para intentar resolver la misma sensación de fondo: saber que lo estás haciendo lo suficientemente bien. 

 

Quizás tu ciclo se parece a esto

 

Algo empieza a costarte ➡️ sientes que deberías hacerlo mejor  ➡️ te exiges más con la idea de "tengo que esforzarme"  ➡️  pero la exigencia no te da la tranquilidad que esperabas  ➡️  asi que buscas otra explicación, otra opinión de alguien, otra respuesta para asegurarte de estar haciéndolo bien  ➡️  y sin embargo, cuanto más buscas, más cosas aparecen. Más opiniones, más dudas...hasta que te saturas  ➡️  y pospones, evitas el tema o te alejas  ➡️  porque eso te da cierto alivio ➡️  pero después vuelve la idea de "debería hacer más" "no soy suficientemente buen musulmán" "tengo miedo a ir muy rápido" ➡️  y el ciclo vuelve a empezar.

 

Lo importante no es cuál de los tres eres

 

porque probablemente no eres ninguno, ni la persona exigente, insegura o la que evita. Son formas de reaccionar que aparecen en momentos diferentes, y cada una de ellas responde a una idea muy clara de base: 

sentirte suficiente. 

 

La exigencia te lleva a intentar conseguirlo haciendo más.

La búsqueda de conocimiento alimenta la sensación de sentirte seguro/a con la respuesta correcta,

y el querer sentirte a salvo del juicio, la crítica o la presión, es lo que te lleva a alejarte de aquello que te genera demasiada tensión. 

Piénsalo. Ninguna de estas respuestas apareció porque sí. La pregunta es: ¿siguen ayudándote ahora? 

 

Porque el problema puede no estar en una práctica concreta

 

Tal vez piensas "si consiguiera ser más constante...", "si encontrara a la persona adecuada...", "si entendiera mejor esto...", "si pudiera solucionar este conflicto..." entonces estaría bien. 

Pero lo que ocurre es que estás intentando resolver cada situación individual sin haber aprendido todavía qué hacer con las emociones que se activan dentro de ti cuando no tienes una respuesta clara. 

 

Hay una distinción importante

No necesitas encontrar la estrategia perfecta, sino reconocer qué haces cuando te sientes inseguro/a respecto al islam. 

Hay momentos en los que necesitarás esforzarte, otros en los que tocará consultar, momentos en que mantenerte al margen sea la mejor opción, y fíjate que el problema no está en ninguna de estas acciones por separado. 

El problema está en cuando te exiges sin preguntarte qué necesitas,

cuando buscas sin saber qué estás buscando realmente, 

o cuando te alejas creyendo que no tienes otra opción. 

 

Lo importante de este resultado

 

No quiero que pienses ahora "Entonces ¿cuál es realmente mi patrón?" porque en realidad, no necesitas analizarte todavía más. 

Haz algo mucho más sencillo:

la próxima vez que aparezca una situación relacionada con el islam que te genere tensión, pregúntate:
¿qué estoy intentando conseguir ahora mismo?

¿estoy intentando demostrarme que puedo hacerlo bien?

¿estoy intentando conseguir una respuesta que me de tranquilidad? 

no tienes que cambiar nada inmediatamente, sólo reconocerlo, porque ahí es cuando dejas de estar completamente a merced de la reacción. 

 

Necesitas aprender a orientarte para que puedas vivir tu fe desde otro lugar.

 

De una manera en la que puedas distinguir cuándo necesitas esforzarte y cuándo la exigencia se está convirtiendo en algo más.

Cuándo necesitas información y cuándo estás buscando una certeza imposible.

Cuándo alejarte es algo responsable, y cuándo la protección empieza a afectar tu vida. 

Es una forma de vivir en la que puedes observar, elegir, probar y revisar las cosas, sin sentir que cada duda tiene que resolverse aquí y ahora, sin que cada error sea una definición de quién eres, y sin necesitar tener todo claro para poder seguir caminando.

 

Eso se puede aprender.